Lakshmi es la diosa hindú de la buena fortuna, de la felicidad y de la belleza
Es la divinidad central del Dêpavali o fiesta de la luz, la luz infinita del alma, la luz que disipa
la oscuridad de la ignorancia, la luz que aclara el camino hacia la autorrealización,
que es la fortuna más grande a la que podemos aspirar, la paz interior




Acampada en la Puerta del Sol

"Esto no es un acto de desobediencia civil, es un acto de obediencia al corazón"
"We are not against the system, the system is against us"
"Generación nini: ni banqueros, ni políticos"
"Millones de personas nos están mirando, llenemos todas las plazas de España"
"No tenemos miedo"
"Queremos una sociedad nueva que dé prioridad a las personas por encima de los intereses económicos y políticos. Queremos demostrar que la sociedad no se ha dormido y que seguiremos luchando por la vía pacífica"

El conocido como movimiento de los "indignados" está recogiendo firmas para que la acampada de la Puerta del Sol sea "indefinida", de manera que se prolongue hasta que entiendan que se han afrontado los problemas políticos y sociales.

No se trata de colectivos antisistema sino de "personas que no se resignan" y que quieren transformar situaciones injustas

Es lo que se ha dado ya en llamar el movimiento 15 de mayo 

Se pretende mostrar el rechazo al actual sistema político y reivindicar una democracia "participativa" en la que los ciudadanos no sólo tengan capacidad de decisión cada cuatro años, sino durante toda la legislatura a través de referéndums y plebiscitos 

La 'Acampada Sol', como así se ha bautizado a la concentración en las redes sociales, "es un movimiento de ciudadanos, hecho por ciudadanos y para ciudadanos", que, a su juicio, no se sienten representados por ninguna fuerza política 

MANIFIESTO
Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.

Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.

La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.

El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.

La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.

Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.

Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.

Es necesaria una Revolución Ética.  Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro